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martes, 22 de julio de 2014

5 razones por las que la crianza moderna está en crisis, según una niñera británica

 - Autora de ‘Keep Calm and Parent On’

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En general, soy una persona bastante optimista. Tiendo a creer que todo va a salir bien, a menos que las pruebas indiquen totalmente lo contrario; cualquiera que me conozca bien te dirá que no suelo dramatizar. Este es el motivo por el que cuando afirmo que la crianza moderna está en apuros, en crisis incluso, espero que me escuchen, y que me escuchen bien. He trabajado con niños y padres en dos continentes y durante dos décadas, y lo que he visto en los últimos años me alarma. Estos son los mayores problemas que veo:
1. Tenemos miedo a nuestros hijos
Suelo hacer una prueba por las mañanas en la que observo cómo un padre da el desayuno a su hijo. Si el niño dice: "¡Quiero la taza rosa, no la azul!" aunque la madre ya haya echado la leche en la azul, trato de observar con cuidado la reacción de la mamá. La mayoría de las veces, se pone pálida y vierte el contenido en la taza que el niño prefiere antes de que le dé un berrinche. ¡Error! ¿De qué tenéis miedo? ¿Quién manda de los dos? Deja que llore si quiere, y vete de ahí para no escuchar el llanto. Pero, por favor, no trabajes de más sólo para agradar al niño. Y, lo más importante, piensa en la lección que le estás enseñando si le das todo lo que quiere sólo por ponerse a llorar.
2. Hemos bajado el listón
Cuando los niños se comportan mal, ya sea en público o en privado, los padres tienden a encogerse de hombros como diciendo: "Así son los niños". Te aseguro que no tiene por qué ser así. Los niños son capaces de mucho más de lo que los padres normalmente esperan de ellos, en cuanto a sus modales, al respeto por los mayores, las tareas del día a día, la generosidad o el autocontrol. ¿Crees que un niño no puede quedarse sentado durante la cena en un restaurante? Nada de eso. ¿Crees que un niño no es capaz de quitar la mesa sin que se lo pidan? De nuevo, no es así. La única razón por la que no se portan bien es porque no les has mostrado cómo hacerlo y porque no esperas que lo hagan. Así de simple. Pon el listón más alto y tu hijo sabrá cómo comportarse.
3. Hemos perdido las costumbres del pueblo
Antes, los conductores de autobús, los maestros, los tenderos y otros padres solían tener carta blanca para corregir a un niño maleducado. Actuaban como ojos y oídos de la madre y el padre si los niños estaban fuera de su vista, y todo el mundo colaboraba por un interés común: criar de forma adecuada a niños y niñas. Todo el pueblo se volcaba. En la actualidad, si a alguien que no es padre del niño en cuestión se le ocurre regañarlo, a los padres no les hace ninguna gracia. Quieren que su hijo parezca el niño perfecto, y por eso no aceptan que los maestros u otras personas digan lo contrario. Montarán en cólera e irán a hablar con el profesor antes que con su hijo por haberse portado mal en clase. Sienten la necesidad de proyectar una imagen perfecta al mundo y, por desgracia, su inseguridad se ve reforzada porque muchos padres se juzgan entre sí. Si un niño se pone a berrear, todas las cabezas se girarán hacia la madre con una mirada reprobadora. En su lugar, debería ser respaldada, porque hay muchas posibilidades de que el berrinche haya tenido lugar por no haber cedido ante alguna de las exigencias de su niño. Más bien, esos observadores deberían decirle: "Buen trabajo. Sé lo difícil que resulta poner límites".
4. Confiamos demasiado en los atajos
Me parece maravilloso que los padres tengan todo tipo de aparatos electrónicos para entretenerse en un vuelo o en la sala de espera del médico. También es fabuloso que podamos pedir nuestra compra online, y que podamos calentar comida sana a golpe de microondas. Los padres están más ocupados que nunca, y estoy totalmente a favor de tomar el camino fácil siempre que sea necesario. Pero los atajos también pueden ser una pendiente resbaladiza. Cuando descubres lo bien que Caillou entretiene al niño en un avión, que no te tiente la idea de ponerle los dibujos en un restaurante. Los niños también tienen que aprender a ser pacientes. Tienen que aprender a distraerse ellos solos. Tienen que aprender que no toda la comida va a estar siempre caliente y lista en menos de tres minutos y, si es posible, también tienen que aprender a ayudar en la cocina. Los bebés tienen que aprender a tranquilizarse solos; no hay que sentarlos en una silla vibradora cada vez que se pongan quisquillosos. Los niños tienen que aprender a levantarse cuando se caen, en vez de subir los brazos para que mamá y papá les cojan. Enseña a los niños que los atajos pueden servir de ayuda, pero que resulta muy satisfactorio hacer las cosas por la vía lenta.
5. Los padres ponen las necesidades de los hijos por encima de las suyas
Naturalmente, los padres tienden a cuidar de sus hijos en primer lugar, y esto es bueno para la evolución. Yo defiendo la idea de crear un horario que se ajuste a las necesidades del niño, y que la alimentación y la ropa del niño sean prioritarias. Sin embargo, los padres de hoy en día han ido demasiado lejos, sometiendo sus propias necesidades y salud mental a las de sus hijos. Cada vez con más frecuencia veo a mamás que se levantan de la cama cada dos por tres para satisfacer los caprichos del niño. O a papás que lo dejan todo y se recorren el zoo de punta a punta y a toda prisa para comprarle a la niña una bebida porque tiene sed. No pasa nada por no levantarte en mitad de la noche para darle otro vaso de agua a tu hijo. No pasa nada si el papá del zoo dice: "Claro que vas a beber agua, pero vamos a tener que esperar hasta llegar a la próxima fuente". No pasa nada por utilizar la palabra no de vez en cuando, ni hay nada malo en pedirle a tu hijo que se entretenga solo unos minutos porque mamá quiere usar el baño en privado u hojear una revista.
Temo que si no empezamos a corregir, y pronto, estos cinco errores graves, los niños que estamos criando crecerán y se convertirán en adultos arrogantes, egoístas, impacientes y maleducados. No será su culpa, sino la nuestra. No les hemos enseñado otra cosa, nunca hemos esperado nada más de ellos. Nunca quisimos que se sintieran incómodos y, cuando es inevitable que sientan alguna molestia, no se ven preparados para ello. Por tanto, pido por favor a todos los padres y cuidadores del mundo que exijan más a los niños. Que esperen más de ellos. Que les hagan partícipes de sus luchas. Que les den menos. Que les pongan rectos y que, juntos, les preparemos para que tengan éxito en el mundo real, y no en el mundo protegido que hemos creado para ellos.
Traducción de Marina Velasco Serrano
Fuente: http://www.huffingtonpost.es/emma-jenner/5-razones-por-las-que-la-_b_5584146.html

miércoles, 21 de mayo de 2014

Más sobre cuidados de recién nacidos

LOS PRIMEROS CUIDADOS DEL BEBÉ

30 consejos para padres novatos (2ª Parte)


Cuidados
18. Cuanto más pequeños son, más se sobresaltan si nos acercamos precipitadamente, sin previo aviso. Primero hay que mantener contacto visual y hablarles. Luego, colocando una mano debajo de la cabeza y otra bajo el tronco, les levantamos con suavidad. No son tan frágiles como parecen, así que cojámosles con suavidad pero con firmeza.
19. Uno de los puntos más delicados de los bebés son las nalgas. Por lo tanto, conviene cambiar su pañala menudo y así evitar que se irriten. Aunque los modernos superpañales los mantienen secos durante largas horas, el calorcillo húmedo en la zona de la barriga no es nada bueno para la piel.
20. Cambiarles los pañales sobre una mesa o un cambiador es más cómodo para que la espalda del adulto no sufra, pero hay que tener un cuidado extremo para evitar accidentes. Los bebés son capaces de girar su cuerpo y rodar a las pocas semanas.
21. Antes de poner un nuevo pañal, hay que limpiarle con suavidad y secarle muy bien, procurando que no quede nada de humedad entre los pliegues.
22. Durante las primeras semanas se le puede bañar en el lavabo. Conviene colocar un protector para no golpearle accidentalmente contra el grifo. También puede usarse una bañerita.
23. Para asearle, en principio bastaría con el agua tibia. Si usamos jabón, que sea neutro. Los polvos de talco están desaconsejados: podría inhalarlos.
24. Si el bebé tuviera miedo a la bañera, podemos sentarle desnudo sin nada de agua, darle algún juguete y luego ir llenando la bañera poco a poco.
25. Al bañarle, hay que cerrar primero el grifo del agua caliente y después el de la fría. Así, evitamos que si el grifo gotea, le caigan gotas de agua muy caliente.
26. La herida del cordón umbilical no necesita un vendaje especial mientras cicatriza. Se puede bañar al pequeño si luego secamos bien la zona del ombligo. Esa parte la lavaremos con una toalla mojada en agua tibia, luego la secamos y colocamos encima una gasa limpia. Si la herida supura o sangra, hay que consultar al pediatra.
27. La mayoría de los recién nacidos llevan demasiada ropa. Si están abrigados en exceso, pueden llegar a sufrir un sofocón: sudan y se sienten mal.
28. En los primeros meses es normal que el pequeño tenga las manos y los pies fríos. Pero si la piel a la altura de los omóplatos o la tripa está caliente y seca, significa que no tiene frío.
29. Durante los primeros meses la cabecita del niño necesita apoyo. Cuando le tengamos en brazos, hay que sostenerla en todo momento con suavidad pero con firmeza. Los recién nacidos se asustan mucho cuando se les cae hacia un lado o hacia atrás.
30. Las uñas de los bebés crecen muy rápido. El mejor momento para cortárselas es cuando duermen profundamente. Debemos usar unas tijeras especiales para bebés, con punta roma (redonda).

Autora : MARTINA RAO
FUENTE:  serpadres.com

miércoles, 14 de mayo de 2014

Semana mundial del Parto respetado 2014


Doulas de Rosario14 de mayo de 2014 9:12
Semana Mundial del parto Respetado 2014


Del 19 al 25 de mayo
Lema: "PARIR ES PODER"

La semana del parto respetado se viene celebrando en distintos países desde el 2004, por iniciativa de la Asociación Francesa por el Parto Respetado.

Con el objetivo de informar y concientizar sobre la importancia de un nacimiento amoroso, cuidando los tiempos de cada mujer por parir y de cada bebé por nacer, año tras año se trataron temas como la episiotomía (2004), las posiciones para parir (2005), el tiempo para nacer (2006), el entorno amoroso durante el parto (2007), la inutilidad de la separación del bebé de su madre o padre (2008), la disminución de las cesáreas innecesarias (2009), el parto y la economía (2011), el derecho de elegir dónde, cómo, cuándo y con quién parir y nacer (2012), la importancia del silencio y la intimidad en el parto (2013).

Este año se celebrará entre el 19 y el 25 de mayo.
El lema será: "Parir es poder".
En nuestro país, diferentes organizaciones ofrecerán charlas, debates y talleres abiertos a toda la comunidad, en un marco de trabajo conjunto organizado por la Red Latinoamericana y del Caribe por la Humanización del Parto y el Nacimiento, RELACAHUPAN.

Como coordinadoras en Rosario de la RELACAHUPAN acercamos a ustedes la grilla de actividades que se desarrollarán en nuestra ciudad y la zona, agradeciéndoles la difusión.

Desde ya, muchísimas gracias por colaborar en esta causa que es la causa de todos.

Semana Mundial del parto Respetado 2014


Del 19 al 25 de mayo
Lema: "PARIR ES PODER"

domingo, 16 de octubre de 2011

¿Sabías que no hay ningún niño malo en la faz de la tierra?

Los niños malos no existen.

Ningún bebé nace siendo “malo/a”, ningún niño/a de 1 año, de 3 años, de 5 años…. es malo/a. Pero mucho padres, educadoras, abuelos, adultos en general les hacemos crecer sintiéndose malos porque les decimos sin pensarlo “¡eres malo!” cuando han hecho algo que consideramos no adecuado.

a) Un niño de 1 año golpea a otro en la guardería y la profesora le riñe mientras le dice “¡eres malo!”

b) Una niña de tres años monta una pataleta en supermercado porque su madre no acepta comprarle una piruleta. Su madre sofocada y furiosa le grita “Eres mala, pórtate bien!”

c) Mi hijo de tres años, se empeña en no dar besos a sus abuelos paternos cuando vienen por la noche a visitarlo, así que ellos le dicen “eres malo porque no me quieres dar un beso”. Cuando sus abuelos se van, miro a mi hijo a los ojos y le digo “Tú no eres un niño malo. Jamás te creas que eres malo aunque te lo diga tu abuela, tu profesora, un amigo…Tú abuela se enfada porque no la besas, pero eso no significa que tú seas un niño malo”.

Al niño que le están constantemente repitiendo que es malo, encauza su conducta a ser malo (más pegón, menos obediente, más contestón) con el agravante que este mensaje negativo daña mucho su autoestima y su alma.

Los niños malos no existen, en todo caso, existen los niños que hacen cosas mal hechas o cosas que a nosotros no nos gustan:

a) Al niño que golpea se le puede reñir diciéndole “Pegar está mal hecho. A los amigos se les dan caricias, si pegas haces daño.” Este mensaje le ayuda a entender sin dañar su autoestima.

b) En el caso de la pataleta en el súper el mensaje constructivo sería “Estoy disgustada contigo porque te has portado muy mal en súper”. Portarse mal no significa ser mala.

c) El mensaje correcto de la abuela sería “me molesta no me des un beso cuando vengo a verte” Pero si mi hijo no cumple sus deseos, no es un niño malo (tal vez cabezota en esos momentos, o un niño que quiere llamar la atención de su abuela,…).

Los niños pequeños aprenden de nuestras respuestas. Muestra a tu hijo, nieto, alumno, sobrino, amigo… aquello que hace mal, pero hazlo sin dañar su alma, sin etiquetarlo de malo, sin dañar su autoestima.

Fuente: Edukame - Todo sobre educación infantil